Preguntas y respuestas



¿Qué puedo hacer con una conexión ADSL?


El ADSL es la modalidad más extendida en España a la hora de optar por una conexión a Internet de alta velocidad. Su gran aceptación e implantación está haciendo que otras modalidades como el módem estén prácticamente cayendo en desuso. Es importante conocer las ventajas por las que ha hecho que la gran mayoría de los consumidores se decanten por ella y que los operadores hayan centrado su oferta en este servicio. Pero también destacaremos que otros factores juegan en contra del ADSL.

ADSL: hablar, navegar y todo lo que tú quieras
Cuando se quiere hacer algo más que navegar por sitios web sólo de texto y enviar o recibir correos electrónicos de texto, se nos hace necesaria una conexión de alta velocidad como es el ADSL. El uso de Internet se ha desarrollado de tal manera que ya no concebimos hacer nada en la Web que no implique descargar música y videos de programas P2P tipo emule, escuchar la radio en línea en alta calidad, envíar o recibir mails con archivos adjuntos pesados (como fotografías o imágenes de calidad) y un largo etcétera de actividades que implican una descarga de datos que se queda pequeña para los módems tradicionales. Además, las tendencias en el uso de Internet no hacen más que confirmar que cada vez vamos a descargar una mayor cantidad de datos en nuestros ordenadores o dispositivos.

Los proveedores de ADSL igualmente serán los responsables de proveernos de un servicio en alza conocido como video a la carta o video on demand. Este servicio consiste en la posibilidad de ver contenidos audiovisuales interactivos en el momento que nosotros deseamos. El contenido se descarga en el dispositivo receptor y el espectador puede pausarlo, rebobinarlo hacia adelante o hacia atrás, etc. En España, algunos de los proveedores son Telefónica a través de Imagenio y Ono, a través de Ojo. Por medio de su televisión digital, además de los canales que ofrecen, es posible ver bajo demanda películas y videoclips entre otros contenidos a la carta.

Además, las conexiones de alta velocidad de ADSL se abonan en la mayoría de los casos mediante tarifas planas, tanto para la conexión a Internet como para el uso del teléfono. Esto supone que pagamos la misma cantidad al mes por todas las llamadas en territorio nacional que hagamos (si nuestra tarifa plana incluye este servicio), sin tener que preocuparnos por el tiempo que nos dedicamos a hablar. Y lo mismo con la conexión a Internet. Ya no hay que preocuparse por el tiempo que permanecemos navegando ni por la cantidad de datos que descargamos en nuestro ordenador, gracias a la tarifa plana. De esta manera pagamos una cantidad fija al mes y nos podemos sentir tranquilos, ya que tenemos el gasto controlado y no nos llevaremos sustos si algún mes hemos hecho un mayor uso del servicio o si hemos hecho demasiadas llamadas.

¿Cuándo no me conviene ADSL?
Sin embargo, hay que tener en cuenta también las desventajas que presenta. La rápidez de la conexión depende de la distancia del router a la central del proveedor. Se estima que la distancia límite para proveer el servicio es de 5,5 Km. A mayor lejanía, mayor es la lentidud de la conexión y por lo tanto la calidad desciende. Es aconsejable contactar con el proveedor y consultar si se dispone de cobertura ADSL.